¿Son el delivery y la movilidad la respuesta a la falta de empleos?

En la era del smartphone y las apps, tener un empleo no necesariamente debe estar ligado a la idea de sujetarse a horarios estrictos de trabajo. Los servicios de delivery y movilidad han demostrado que existen diversas opciones para obtener ingresos bajo un modelo de autoempleo que a su vez es próspero por atender a las necesidades de inmediatez y comodidad del público usuario.

Una realidad es que las posibilidades de autoemplearse impactan directamente en el auge de startups que apuntan a necesidades particulares de los usuarios y está comprobado que Latinoamérica es una región atractiva para emprender desde esta perspectiva.

Tal como señala Crunchbase, en 2020 Latinoamérica registró un flujo de 4,000 millones de dólares relacionados con startups que crecieron gracias a que el uso de Internet y el smartphone aumentó de manera exponencial.

Con múltiples jugadores que tienen crecimientos importantes en países de la región como Colombia y México, las apps, principalmente de transporte y movilidad son testimonio de las posibilidades de autoempleo ligadas a la tecnología, pues cada vez es mayor el número de personas que se desenvuelven como conductores o repartidores.

En torno al autoempleo, los números hablan. En el caso de México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que hacia finales de 2020 los trabajadores independientes representaban el 23.4% de la fuerza laboral del país, mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señaló que Colombia es la región de sus países miembro con mayor margen de autoempleados, con un aproximado de 51.3%.

Para dimensionar esta situación, Picap reportó que su base de conductores y repartidores creció 298% de 2017 a 2018, y 350% de 2018 a 2019. La pandemia afectó la curva de crecimiento, pero para contrarrestar este efecto la compañía se expandió hacia otras verticales del negocio de envíos.