Ciberseguridad y colaboración, el reto del trabajo híbrido

Cibeseguridad y el retorno laboral. El gran reto que todos estamos vislumbrando desde que, aparentemente, el regreso a las actividades cotidianas y presenciales parece ya acercarse. Ciberseguridad y trabajo híbrido, las posibilidades de nuevas formas de alcanzar las expectativas de patrones y colaboradores. Ciberseguridad y colaboración, así como 2021 no fue un año sin sorpresas ni desniveles, 2022 promete ser uno de definitivos avances o la toma en acción de modelos disruptivos. Lo que es un hecho es que ya nada volverá a ser como en 2019.

En esta entrevista Eduardo Maurizi, Senior Partner Account manager en Progress Latinoamérica, nos comparte su visión sobre los valores y los entenderes de un tema tan complejo y, a la vez, tan simple: Funcionar en colaboración y armonía.

¿Cuáles son los retos que se vislumbran en el 2022 alrededor de la ciberseguridad tomando en consideración el paulatino regreso a las oficinas y centros de trabajo?

Definitivamente la ciberseguridad será el primero o segundo tema en importancia para el sector de TI en las empresas. Así lo fue en 2021 y la guardia quedó en alta. Algo que aprendió el sector es a no esperar pasivamente; hay que estar en constante evolución y muy atento a las novedades. Y eso es siempre en dos sentidos: en cuanto a las amenazas y lo que necesito como empresa para conectar con mis clientes. El mundo nos obliga a estar cada vez más conectados y, al mismo tiempo, cuidándonos en cuanto a ciberseguridad.

¿Cuál es el valor que el resguardo de la información, en conjunto con su disponibilidad y análisis, da a las empresas?

Aquí hay que tener en cuenta que muchos equipos todavía no tomaron las medidas necesarias para la adopción del trabajo remoto en un contexto en el que, según Manpower, 40% de los empleados continuará trabajando parcialmente desde casa durante los próximos 18-24 meses. Para sostener esto, evidentemente lo que crece es el uso de la nube y aquí es el momento de elaborar políticas concretas en cuanto a este recurso. La forma en que trabajamos en la nube necesita de protocolos claros, sin ambigüedades, que incluyan medidas ejecutables, confiables y relativamente sencillas.

Este año vendrán más ciberataques en infraestructura crítica: el valor de la información que buscan los ciberdelincuentes será más importante que la cantidad. La clave será integrar los distintivos activos de data al mismo tiempo en que se desarrolla una experiencia humana, robusta y a la altura de los diferentes desafíos de la nueva normalidad.

¿Cómo puede una empresa lograr una cultura de ciberseguridad?

En los últimos años hablamos de cómo TI pasó de ser un sector de servicios a un eslabón fundamental para el corazón del negocio. El equipo de negocio debe caminar de la mano del de seguridad para evitar problemas. El desafío es alcanzar un nivel de protección adecuado y que, simultáneamente, las interfaces sean simples. Antes una empresa tenía una web y, a lo sumo, una aplicación que se conectaba con el exterior. Hoy la cantidad de aplicaciones que se usan interna y externamente es enorme. El desafío es lograr que esta sinfonía de aplicaciones funcione de manera segura. Los recursos tienen que ser robustos y sólidos al mismo tiempo, un desafío para todos.

Mientras tanto, el formato híbrido de oficina hace que sea más urgente monitorear firewalls, VPN y otras infraestructuras. Ser capaces de identificar y resolver problemas diferencia a empresas eficientes. Este cambio de vida también generó que haya más personas distraídas por el solapamiento de la vida personal y el mundo laboral, que implica un menor cumplimiento de los procesos de seguridad. Por eso las soluciones de transferencia de archivos administradas son una gran ventaja, al proporcionar una solución flexible y cifrada para compartir archivos que se puede implementar en varios flujos de trabajo. Así, los equipos de TI reducen el riesgo de error humano y evitan que los datos lleguen a los ciberdelincuentes.

¿Qué papel juega la alineación con los clientes para lograr una ciberseguridad end-to-end?

Las experiencias digitales de los clientes necesitan cada vez mayor autonomía y la necesidad de herramientas que se adapten a las necesidades específicas. Por eso una de las claves es establecer un vínculo eficaz entre los recursos de TI, los procesos comerciales y el equipo de marketing. En ese contexto, las Plataformas de Experiencia Digital (DXP, según su sigla en inglés) se transformaron en herramientas fundamentales para diseñar y ofrecer experiencias atractivas, seguras y de alto impacto. En un entorno empresarial en constante evolución, la facilidad de uso, la implementación y la flexibilidad y la seguridad son clave y esto también es fundamental en el alineamiento con el cliente.

¿Cómo convivir en ambos mundos sin perder competitividad?

Los equipos de desarrollo y los equipos de seguridad tienen que trabajar en equilibrio, esto es fundamental. La ciberseguridad es una cultura o un estilo de vida: no comienza en un momento y termina en otro. Tiene que adoptarse como una forma de trabajo. Y esto es cada vez más importante en un contexto en el que la experiencia del cliente es fundamental. Un estudio de Gartner descubrió que casi 40% de las empresas pueden perder negocios debido a experiencias insatisfactorias en la experiencia del cliente.

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Lo que el consumidor encuentra en su recorrido de compra impacta directamente sobre si repetirá el proceso una y otra vez, también desde la seguridad. Es imposible pensar que los clientes volverán o que los prospectos harán la compra de un producto o servicio si la compañía no encuentra la forma de interactuar de una forma adecuada desde todo punto de vista.

¿Qué tan reacio está todavía el consumidor a que su información sea registrada en los negocios online?

Hoy el cliente es cada vez más consciente de que los dispositivos son también cuentas en un banco o negocios. Por eso buscan aplicaciones o servicios adecuados, que no sean muy pesados y que tengan certificaciones y procesos de seguridad básicas. Las empresas tienen que ser capaces de desarrollar ese tipo de interfase. Que sea simple y que cumpla los requisitos de seguridad.

¿Cómo lograr su confianza y al mismo tiempo mantener segura su información?

La pandemia evidentemente llevó muchas de las interacciones del mundo real al espacio digital. Esto sucede de tres formas: en primer lugar, ofreciendo nuevos canales de venta y de atención al cliente. En segundo lugar, con portales internos de trabajo, distribución de tareas e información de la empresa. En tercer lugar, facilitando las relaciones con los partners, al potenciar su capacidad de gestión. El área de TI no solo facilita estas nuevas vías de interacción, sino que también debe garantizar que escalen en términos de rendimiento, seguridad y disponibilidad. Las plataformas de experiencia digital, especialmente aquellas que están basadas en la nube, permiten potenciar el negocio.

El futuro de la experiencia digital empieza a ser más claro y dos de los valores estrella son la “componibilidad” y la “orquestación”. Cualquier persona vinculada al uso de las tecnologías deberá prestar atención y tener en cuenta estos dos términos que permiten entender la escalabilidad de las soluciones. Hacia adelante hay un mayor entendimiento del ecosistema tecnológico, desafíos más complejos y herramientas innovadoras y eficaces que permiten estar un paso adelante.

Las organizaciones deben entender que la actualización es permanente y que su negocio puede depender de eso.