Cibercrimen, un negocio de un billón de dólares

La mayoría de la gente estará de acuerdo en que combatir el cibercrimen es fundamental para la salud digital y estructural de nuestra sociedad. Sin embargo, los malos actores saben que éste es un negocio de un billón de dólares, y las probabilidades de ser atrapados son bastante bajas, ya que el cibercrimen en general no tiene fronteras como sí lo tienen los países.

A medida que las ciberamenazas se vuelven más sofisticadas y agresivas, trabajar juntos es la única manera de adelantarse.

Curiosamente, según la encuesta “Estado del Ransomware de Fortinet”, el ransomware se ha convertido en una de las principales preocupaciones en cuanto a ciberamenazas para las organizaciones globales.

Este es solo un tipo de amenaza. Los ciberdelincuentes están cada vez mejor financiados, con modelos de negocio crecientes y cadenas de suministro propias.

Así pues, ¿Cómo crear acciones y ejecutar los conocimientos que hemos acumulado estudiando la ciberdelincuencia?

No basta con estar de acuerdo. La buena voluntad es una cosa, pero el momento de actuar es ahora. La respuesta es trabajar junto con los socios globales para aumentar la resistencia, interrumpir y, en última instancia, acabar con estos imperios criminales.

Una aguja en un pajar

El cibercrimen es ahora un imperio criminal que funciona como cualquier otra organización delictiva, con jefes, administradores y mulas de dinero. Pero el mundo de la ciberdelincuencia es un poco más complicado.

Tomemos, por ejemplo, la razón número uno por la que estos adversarios no son atrapados: la jurisdicción. Muchos ciberdelincuentes operan desde países que no tienen tratados de extradición, lo que dificulta su identificación y mucho más encontrarlos, acusarlos y procesarlos.

Hay una tonelada de datos en torno al ransomware y otros tipos de delitos cibernéticos. Aun así, los datos precisos sobre el número de incidentes son realmente difíciles de obtener porque un gran porcentaje de las víctimas ni siquiera denuncia sus casos.

A pesar de que ha habido algunos arrestos grandes y exitosos recientemente, menos del 0.05% de los ciberdelincuentes son arrestados y procesados. Y a los malos les gustan esas probabilidades.

Esta gigantesca brecha en la aplicación de la ley del delito cibernético brinda a los malos actores la confianza para continuar sin temor a ser atrapados, acusados o castigados.

La cadena de suministro del cibercrimen ha explotado y hay tantas partes móviles y participantes listos en cada punto que se necesitan esfuerzos concertados, globales y colaborativos para rastrearlos a todos y detenerlos.

Buenas noticias

 En ciberseguridad no todas las acciones tienen un efecto inmediato o duradero, pero varios eventos en 2021 muestran desarrollos positivos específicamente para los defensores. Se está priorizando la alineación de fuerzas a través de la colaboración para interrumpir las cadenas de suministro de los ciberdelincuentes. Los datos compartidos y la asociación pueden permitir respuestas más efectivas y predecir mejor las técnicas futuras para disuadir los esfuerzos del adversario.

Por: Derek Manky, Jefe de Perspectivas de Seguridad y Alianzas Globales contra Amenazas en FortiGuard Labs de Fortinet.