7 recomendaciones para mantener los tinacos libres de contaminantes

De acuerdo con la Secretaría de Salud, no lavar los tinacos puede provocar que se presenten enfermedades dermatológicas o gastrointestinales entre quienes consumen el agua de esos sistemas, o incluso se han reportado casos de hepatitis A y rotavirus. La limpieza de los sistemas de almacenamiento y tinacos es una cuestión tanto de higiene como de prevención enfermedades.

Con el uso, los tinacos llegan a recolectar sedimentos que pueden ser compuestos de restos de insectos, polvo e incluso heces fecales de pájaros. Los expertos de Rotoplas coinciden en la recomendación de limpiar los sistemas de almacenamiento aproximadamente cada seis meses para contar con agua libre de partículas que puedan dañar la salud.

Muchos optan por contratar servicios que se encarguen del trabajo de limpieza, pero si queremos hacerlo por nuestra propia mano, es importante considerar las siguientes recomendaciones:

  • Es importante resaltar que no se debe usar agentes corrosivos en el interior que pueda causar un daño permanente al contenedor de agua.
  • Desconectar cualquier fuente de energía si se cuenta con una bomba y cerrar la válvula de alimentación de agua, lo que va a permitir vaciar por completo el líquido que se encuentra en el tinaco.
  • Retirar los accesorios, como flotador y varillas.
  • Una vez vacío, tallar y desprender cualquier sedimento con ayuda de un cepillo o fibra y eliminarlo.
  • Elaborar una solución con agua limpia y cloro. Aproximadamente una tapita de cloro para un litro de agua.
  • Desinfectar tanto las paredes como el fondo del tinaco usando un paño limpio con la solución de cloro y agua, procurando no dejar excesos de líquidos y dejar reposar entre 30 a 45 minutos.
  • Reiniciar el funcionamiento del sistema, colocando los accesorios y activando los sistemas de llenado.

Es primordial revisar al menos una vez al año el estado de los tinacos del agua, además de poner atención de la calidad del líquido que llega a los hogares y llevar la cuenta del tiempo que transcurre entre limpieza y limpieza. La mejor solución es la prevención.