3 tips para no ser víctima del cibercrimen mientras trabajas o estudias

Mientras continúan las medidas para hacer frente a la pandemia, el cibercrimen sigue siendo uno de los principales temores de maestros, padres y estudiantes. Y es que el home office y la educación a distancia podrían seguir durante varios meses.

Según informes de varios países, la falta de disponibilidad de vacunas –especialmente para el sector educativo–, y los protocolos sanitarios, están entre las razones para continuar con el modelo de enseñanza a distancia; sin embargo, la mayoría de los padres muestra preocupación por el impacto que las clases virtuales han tenido en el aprendizaje de sus hijos.

Un reciente estudio realizado por Kaspersky titulado ‘Padres, maestros y estudiantes’ revela que los papás en México consideran, como desventajas de la educación en línea, que los niños pasan mucho tiempo frente a una pantalla (59%) y que es difícil trabajar de manera remota teniendo que ayudar a los hijos con las clases virtuales (33%).


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El informe también muestra que casi la mitad (40%) de los maestros mexicanos consultados asegura que el aprendizaje es menos efectivo con las clases en línea, pues los estudiantes no procesan los materiales educativos de la misma manera que lo hacen en un aula.

De forma adicional, el reporte asevera que 27% de los padres de familia de México no desean que se mantenga el formato de clases en línea al terminar la pandemia; y en contraste, 60% de los maestros respondió que, pasado el confinamiento, le gustaría que las clases tuvieran un esquema híbrido, es decir, unos días con clases presenciales en las aulas y otros con clases en línea.

Otra de las preocupaciones de padres, maestros y estudiantes, de acuerdo con Jaime Berditchevsky, director general en Kaspersky México, es la seguridad informática; por ello, el directivo recomienda implementar tres acciones determinantes:

  1. Habilitar a los hijos digitalmente.
  2. Instalar las actualizaciones de los sistemas operativos y software en todos los dispositivos, ya sea que se utilicen para trabajar, o bien, que los hijos los usen para fines académicos.
  3. Proteger el WiFi doméstico con una contraseña fuerte.