Pacto por la Comida apunta a solucionar el grave problema del desperdicio de alimentos

Propiciado por la Red de Bancos de Alimentos de México y The Waste and Resources Action Programme, Pacto por la Comida es una iniciativa de colaboración a la que las empresas de México pueden sumarse para recuperar y redistribuir alimentos. El acuerdo voluntario se sustenta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y busca reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos en 50% para 2030, y aumentar la recuperación y redistribución de alimentos para contribuir en la reducción de hambre en la población de nuestro país.

El desperdicio de alimentos es un problema grave. Más de 35% de todos los alimentos que se producen se desperdician, una distorsión en la que, del otro lado, 25 millones de personas carecen de seguridad alimentaria y 8 millones viven con hambre crónica. 

Durante la presentación de Pacto por la Comida, Federico González Celaya, presidente de la Red Nacional de Bancos de Alimentos de México, compartió que “los impactos económicos derivados del desperdicio de alimentos requieren de toda nuestra atención. Aunque nuestro país destaca por las acciones que está realizando, la situación sigue siendo grave. Bajo la premisa, confirmada por el Banco Mundial, de que en el país hay alimento para todos, nuestro modelo de operación se basa en el trabajo con empresas, consejos empresariales y otros organismos, totalmente alineado con dos objetivos fundamentales, Hambre Cero y Reducción de la pérdida y Desperdicio de Alimentos”.

“Buscamos dar a conocer que los acuerdos voluntarios funcionan. Seremos los primeros en América Latina en implementar esta metodología para establecer metas de reducción de desperdicio de alimentos, medir los alcances y comprometernos hacia el 2030, por lo que es importante fortalecer las acciones que toman las empresas para maximizar el buen resultado de las mismas. Seguiremos colaborando y logrando con la activa participación de todos hacer de Pacto por la Comida la iniciativa más efectiva, generando un impacto positivo en nuestro país”.

Por su parte, Marcus Gover, CEO de The Waste and Resources Action Programme (Wrap) en Reino Unido, señaló su gusto de que México esté dando este primer paso tan importante; “es momento de usar el poder de la colaboración para lograr que, en definitiva, se pueda afrontar el grave problema que vivimos, el desperdicio mundial de 20 millones de toneladas de alimentos, equivalentes a 25 mil millones de dólares. El trabajo en México será un excelente ejemplo de cómo las alianzas entre las instituciones públicas y privadas pueden dar resultados óptimos para lograr que no haya hambre en el mundo y, al mismo tiempo, apoyar la sustentabilidad en la producción alimentaria y las pérdidas económicas que se derivan del desperdicio de alimentos”.

“Les deseamos lo mejor: Es un placer ver cómo ya se han sumado a la iniciativa importantes empresas y cómo México liderará con su ejemplo a la replicación de más acuerdos de este tipo en la región”.

Ian De Cruz, de P4G, explicó la creación de este nuevo mercado con acuerdos voluntarios que lideran la agenda global buscando transformar el desperdicio en un activo: “A través de la aceleración de la monetización de la pérdida y desperdicio de alimentos a través de la cadena de suministros es posible evolucionar a la promoción de generación de ganancias entre los agricultores. Asimismo, alinear las metas de estas alianzas permite avanzar hacia una visión más amplia de iniciativas y coaliciones que generen innovación y crecimiento económico”.

“P4G y The Waste and Resources Action Programme (WRAP) se involucrarán con el ecosistema global para acelerar esta transformación nivelando una serie de momentos globales de alto nivel en 2020, el P4G Seoul Summit y el UN Food Systems Summit, en los que se compartirán experiencias, prácticas y formas de lograr estos importantes objetivos”.

Tere García, directora de la Red de Bancos de Alimentos de México, presentó los principales aspectos a considerar del proyecto Pacto por la Comida. “Durante 2020 realizamos la movilización para el reclutamiento de posibles signatarios de un acuerdo voluntario que P4G ha dispuesto financiar para que este año haya sido posible desarrollar las mediciones de pérdida y desperdicio de alimentos; de esta manera, el lanzamiento de esta alianza se propone como una intervención clave para reducir hasta en 50% la pérdida y desperdicio de alimentos en México en los próximos 10 años”.

“Reuniremos a un amplio grupo de organizaciones a lo largo de la cadena de alimentos para lograr que los sistemas de producción y consumo de alimentos y bebidas sean sostenibles y se eviten estos desperdicios y pérdidas. El compromiso colaborativo y programa de trabajo incrementará los beneficios ambientales, sociales y económicos para las empresas participantes y para el país”.

Al explicar el escenario actual en relación con esta problemática, María Teresa García, indicó que “para el 2050 se necesitarán alimentos para 9.7 mil millones de habitantes en el mundo, sin embargo, la producción de esa cantidad de alimentos podría sumar 2°C al calentamiento global, mientras que hoy en día se desperdicia una tonelada de alimentos por cada dos que se producen”.

La directora compartió las ventajas de establecer acuerdos voluntarios:

  • Los cambios suelen ser rápidos, ágiles y más flexibles que un sistema legal de comando y control (redactar reglamentos y políticas suele tomar tiempo y dar resultados mixtos).
  • Hay disminución de procesos legislativos y los que existen son mejor acompañados.
  • Se promueven diálogos entre actores y grupos de trabajo con el potencial de promover mejoras continuas, innovación, aprendizaje y apropiación de un proyecto colaborativo y en común.
  • La estructura y gobernanza de un acuerdo voluntario tienen un propósito claro y definido entre los participantes en donde se acuerdan de manera colaborativa los objetivos y el nivel de compromiso y requisitos de monitores y reportes.
  • Es un modelo probado internacionalmente con éxito en países como Estados Unidos, Australia, Alemania, Indonesia, Irlanda, Noruega, Holanda, España y Reino Unido.

Pacto por la Comida cuenta hoy en día con las firmas y respaldo de las siguientes empresas y organizaciones:  ConMéxico, Grupo Bimbo, Kellogg’s, Fundación Lala, Fundación Walmart México, Nestlé México, The Consumer Goods Forum – Latam, Trendsétera, Unilever y WWF México.

Hacemos un llamado a las empresas mexicanas a sumarse a combatir la pérdida y el desperdicio de alimentos. Sabemos que muchas organizaciones han hecho ya mejoras de eficiencia en sus procesos, sin embargo, los desafíos mayores, es decir, los que abarcan al total de la cadena de producción, siguen sin ser atendidos por todos los que participan en ella, desde productores hasta consumidores”. | María Teresa García, directora de la Red de Bancos de Alimentos de México.

Lourdes Castañeda, vicepresidenta de Mercadotecnia de Alimentos de Unilever México y Latinoamérica, mencionó: “los alimentos son demasiado valiosos como para ser desperdiciados; estamos convencidos de que juntos podemos poner fin a la crisis del desperdicio de alimentos y, como firmantes de Pacto por la Comida, continuaremos trabajando a través de la acción colectiva para contribuir a lograr este propósito”.

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Las empresas que decidan sumarse al Pacto por la Comida deberán comprometerse a establecer metas, a medir su progreso y a tomar acciones puntuales. Dicha metodología, que se ha implementado por WRAP, ha logrado ya resultados positivos en países como Reino Unido, donde (entre 2010 y 2012) se evitó que 1.7 toneladas métricas de comida fueran desperdiciadas, un ahorro de emisiones de carbono por 5 toneladas y más de 3 mil millones de libras.

Es fundamental impulsar medidas que ayuden a estabilizar y revertir la pérdida de la naturaleza, adoptando esfuerzos de conservación más audaces y ambiciosos, así como logrando transformaciones en la forma en que producimos y consumimos alimentos. Debemos lograr mayor eficiencia en la producción y el comercio, reducir los residuos y favorecer dietas más saludables y sostenibles. Pacto por la Comida generará sólidas respuestas e intercambios productivos para evitar la pérdida y el desperdicio de alimentos». | Jorge Rickards, director general de WWF México.

La convocatoria, además de las grandes compañías directamente relacionadas con los alimentos, aspira a integrar también a empresas de materiales, transportes y logística, recursos y empaques, entre otros. Se trata de la combinación de cinco puntos: 

  • Reúne a empresas en un foro no competitivo.
  • Las conecta con el gobierno y legisladores para generar cambios holísticos.
  • Fomenta la innovación en el sector para lograr cambios a largo plazo.
  • Habilita el intercambio de mejores prácticas.
  • Utiliza medición y reportes para monitorear el progreso de las metas.

Al formar parte de Pacto por la Comida las empresas podrán ahorrar costos en sus operaciones,  reducir sus impactos ambientales y mejorar sus aportes sociales, además de contar con la asistencia técnica del equipo organizador: Bancos de Alimentos de México, WRAP (expertos en eficiencia de recursos) y RPM Sustainability Consulting.