Nuevo paradigma educativo y sus exigencias a la fibra óptica

Denys de Souza Scheiner, coordinador de Ingeniería de Producto y Aplicación para Cono Sur de Furukawa Electric LatAm

Con el inicio del ciclo lectivo 2021, las instituciones educativas deben además de enfrentar los desafíos propios de la pandemia de Covid-19, lidiar con la integración de nuevas tecnologías cada vez más necesarias en un paradigma educativo que ha cambiado por completo en los últimos meses. 

Para los requerimientos de la Educación 4.0, las redes tradicionales están muy estresadas, así como la infraestructura que las soporta; grandes cantidades de equipos, salas técnicas dedicadas, alto consumo energético operativo y hasta sistemas de ventilación y aire acondicionado. La nueva realidad requiere soluciones capaces de afrontar los retos educativos actuales y futuros y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa “verde” para un mundo cada vez más sustentable. 

Es muy importante contar con redes de comunicación que respondan a las demandas de hiperconectividad en las aulas de universidades, colegios y escuelas. Una red basada en fibra óptica monomodo con alta tasa de transmisión combinada con alta tecnología, transmisión óptica y el uso de divisores ópticos permitirá que una sola fibra sirva a docenas de usuarios de la red, con total control. 

Este tipo de tecnología elimina la necesidad de conmutadores de red de acceso y distribución. que en general tienen un alto consumo de energía y requieren infraestructura y cuidados especiales. Así, el consumo de energía se reduce drásticamente, en promedio de 40 a 70%, y los equipos dedicados, generadores, UPS y aire acondicionado también se eliminan de la red.

Te podría interesar: Enseñanza a distancia llegó para quedarse.

Respecto al ahorro de espacio,  las salas técnicas ya no son necesarias y pueden utilizarse para otros fines, como aulas, laboratorios y salas de estudio, generando una reutilización eficiente de los espacios. Además, las  fibras ópticas monomodo, con un alcance de hasta 20 kilómetros de distancia, ofrecen importantes ventajas en los grandes campus universitarios, permitiendo que todo el control de la red se realice desde una única ubicación, independientemente de la distancia.

Finalmente no es menor destacar el componente ecológico de estas soluciones que utilizan 87% menos de plástico que las redes tradicionales representando una reducción significativa del impacto de la infraestructura en el medio ambiente. Este factor se combina con una reducción de hasta 70% en el consumo de energía y un ahorro de espacio de hasta 89%, lo que  hace a esta tecnología de conectividad más amigable con el ecosistema.