Millennials y generación Z y sus respuestas resilientes al Covid-19

Superar las adversidades con creatividad y rapidez es uno de los principales retos que trae consigo la vida digital; no obstante, la “nueva normalidad” está agudizando aún más este desafío. ¿Cómo sobreponerse a una pandemia? Los millennials (nacidos entre 1981 y 1994) y la generación Z (nacidos entre 1995 y 2003) parecen tener la respuesta: resiliencia y otras habilidades.

Los millennials y la genZ representan 35 y 24%, respectivamente, de la fuerza laboral actual a nivel mundial y, a pesar de la presión efectuada por la pandemia, la «Encuesta Global Millenial 2020», de Deloitte, demostró que dichas generaciones disminuyeron sus niveles de estrés incluso después del “pico esperado”: Están demostrando tener las habilidades y herramientas necesarias para adaptarse y regresar a la normalidad.

Proveniente del verbo latino resilio, que quiere decir “saltar hacia atrás”, la resiliencia refiere a la capacidad de recuperarse y adaptarse ante situaciones críticas e inesperadas. Por lo que podríamos afirmar que ser resiliente no siempre significa generar algo nuevo, sino encontrar soluciones para sobreponerse ante las circunstancias y regresar al mejor estado.

Más allá de la fortaleza de las empresas

El Covid-19 ha significado pérdidas para muchas empresas, sobre todo en aquellas que suelen usar sistemas de gestión tradicionales, es decir, que la pandemia evidenció los protocolos obsoletos y las limitaciones de adaptación de cientos de compañías. Sin embargo, no todas son malas noticias, pues la pandemia está resultando una oportunidad única para analizar y comprobar modelos comerciales y reconstruirlos hacia sistemas más resistentes y adaptables.

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Para salir adelante, las empresas deben no solo mitigar el daño, sino encontrar una ventaja dentro de la crisis. Aquí es donde radica el verdadero sentido de la resiliencia: prosperar, no solo sobrevivir en situaciones tan vertiginosas y cambiantes. Y si alguien sabe o está acostumbrado a eso son los millennials y los genZ, quienes han necesitado aprender a absorber el estrés mientras, con rapidez, logran recuperar la funcionalidad crítica de una empresa para proyectarla, no solo para que resista.

Habilidades blandas y resiliencia: cómo formarlas

El estudio «Soft Skills 4 Talent», de Manpower Group (que contó con la participación de 3.791 empresas de ocho países europeos), arrojó que la resiliencia, la creatividad, la flexibilidad y el aprendizaje activo son algunas de las habilidades blandas sobresalientes en los millennials, las cuales continúan en las generaciones siguientes.

Una pregunta común es, ¿cómo las adquirieron? La discusión es amplia al respecto: O es una respuesta cuasi natural a las circunstancias o es el resultado de lo que integrantes de las generaciones anteriores transmitieron: Los X y los boomers.

Disertar respecto al origen de las habilidades blandas de millennials y genZ no resulta tan interesante como la importancia de formarlas o instruirlas, en especial la resiliencia. Según la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, existe una relación simbiótica entre la educación y la resiliencia.

Para este organismo, los sistemas educativos tienen ciertos atributos que los colocan en una posición única para desarrollar dicha habilidad de manera individual, comunitaria y sistémicamente.

Asimismo, los sistemas educativos a nivel mundial están buscando la forma de incorporar la resiliencia en sus programas, pues se está demostrando que esta habilidad ayuda a fomentar el capital humano y social de los estudiantes, que les da seguridad ante las crisis, así como desempeña un papel importante en el fortalecimiento de la comunidad.

Se trata de formar personas curiosas, positivas y sociales; para lo que se están implementando las competencias profesionales como formas de evaluación, el empoderamiento (hacerlos sentir útiles) y un refuerzo de las emociones y sentimientos comunitarios dentro de las aulas tanto virtuales como presenciales.

Fuente: Capabilia.